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J. A. Martínez Bernicola


JOAN CASTEJÓN

Poema de J. A. Martínez Bernicola

Un tatuaje sobre el cuerpo
durante el tiempo blasfemia
deambulando
por correr delante del mentiroso
esqueleto policial
estuviste dibujando impenitente
en los momentos áridos de la hierba mala.

Han viajado los nervios de Caronte
como jurados
a implorar la recogida de la deseada esperanza
virada en plata.

Y allí, el mañana humano
que soporta la desnuda degradación,
se eleva crucificado sobre el preciso instrumento
orgánico del hombre.

Más testigo que carne brutal apaleada
hilvanaste las redes
para salvar sobre el vacío
el bucle mortal de los malabaristas y sus huestes
que no consideran como únicamente verdadero
el conocimiento de lo singular.

Hoy, la osamenta de Antístines
redobla el paso.
El musculado sortilegio de los hombres libres
avanza, lejos ya, de la caverna.
Y sobre la barandilla de la vida colectiva
Javier te ha pintado atento en su contemplación.

¿Serán eternos los clarines de la victoria?